La Esencia de Nuestra Tierra
Descubre la pasión por el aceite de oliva que nace entre las montañas de Alicante
Mi Historia
Un Sueño Entre Montañas
Soy David, de Mundo Aceite de Oliva.
Mi historia comienza en Cocentaina, un pequeño pueblo de Alicante abrazado por montañas que custodian siglos de tradición olivarera.
Mi pasión por el aceite de oliva nació de forma inesperada. Fue un amigo, al frente de un establecimiento de hostelería, quien me dijo: «Tú que sabes comunicar tan bien, ¿Por qué no haces una web que dé a conocer nuestros aceites?». En ese momento, comprendí lo maravillosos que son algunos productos de esta zona, especialmente nuestro aceite de oliva.
De la Tierra a la Mesa
Vivir en este pequeño pueblo, rodeado de campo y montañas, supuso un punto de inflexión en mi vida. El contacto con la gente local —agricultores, trabajadores de almazaras y expertos en el cultivo del olivo— me abrió los ojos a una nueva realidad: la verdadera calidad de los alimentos que consumimos.
A través de sus comentarios, acompañándoles en jornadas entre bancales y almazaras, y compartiendo buenos momentos, he podido conocer de primera mano toda la cultura que rodea a un buen aceite de oliva. Esa visión, mucho más rural y artesanal, alejada de la gran industria, es la que ahora quiero trasladarte para que puedas apreciar el sabor, el olor y las múltiples propiedades del aceite de oliva que se produce en las montañas de Alicante.
"Tasteu, és com el camp"
El aceite de aquí sabe a lo que mi abuela llamaba “l’ànima de la terra”. Es ese mismo que ella vertía sobre el all i oli los domingos, con un picor que hacía lagrimear y un frescor a hierbajos silvestres que se quedaba horas en el paladar. “L’oli bo, fins a l’última gota”, decía mientras limpiaba la sartén con una rebanada de pan.
Hoy, repito ese gesto con mis hijos en nuestra cocina de El Comtat, señalando hacia la Sierra Mariola por la ventana: “Mireu, allí s’arranca el secret”.
Porque este oro verde no es solo zumo de aceituna; es el chisporroteo de las torrades en la brasa bajo el Benicadell, la Serrella, el aroma a tomillo que flota en las cocinas de L’Alcoià al atardecer. Es la memoria de quienes —como mi abuelo— supieron que un buen aceite no se explica, se vive. Por eso llevo a los niños cada noviembre a las almazaras de la Vall d’Albaida o El Comtat, donde el aceite recién extraído les mancha los dedos de verde. “Tasteu, és com el camp”, les digo, y ríen al notar el picor que ya amaba mi abuela.
Como aquel aceite que ella guardaba en su “despensa”, oscuro y fresquito, hoy busco en las laderas de la Serrella o la Mariola botellas que mis hijos atesoren. Para que cuando crezcan, el sabor a tomillo y tierra mojada les devuelva —igual que a mí— el tacto de estas montañas, el rumor de sus raíces. Esta es la herencia que cultivo.
"Cada botella de aceite que llega a tu mesa cuenta una historia de dedicación y amor por la tierra."
— David, fundador de Mundo Aceite de Oliva
Mi Compromiso
Conocimiento
Compartir información detallada sobre el proceso de producción, variedades y propiedades del aceite de oliva de esta región.
Calidad
Valorar y promover la calidad excepcional del aceite de oliva producido en las montañas de Alicante.
Pasión
Transmitir mi pasión por el aceite de oliva y la cultura que lo rodea, conectando productores y consumidores.
Comunidad
Construir una comunidad de amantes del aceite de oliva, compartiendo experiencias y conocimientos.